a la obsesión
¿Dónde está el límite entre el amor 'controlado' y la 'obsesión desmedida' por la pareja?
Los psicólogos aseguran que la fuerte necesidad de no estar solos crea tal dependencia que hace que se pueda empezar a hablar de adicción al amor o, más bien, de obsesión, puesto que son equivalentes.
Querer demasiado es malquerer. Cuando una persona se obsesiona, se instala en una relación depresiva o vive el amor tormentosamente, no es debido al amor ni a la otra persona. La causa se encuentra en una serie de elementos subyacentes que tiene el paciente.
El adicto al amor se instala en la etapa pasional, perpetuándola indefinidamente de manera ansiosa e inmadura, comportándose dentro de la relación como un drogodependiente lo haría con la droga.
No hay un conocimiento popular de este problema. La gente desconoce qué es lo que le está pasando y también los profesionales del área, que es el peor desconocimiento. Lo peor es el autoengaño, que el sujeto no reconozca su propio problema e ignore lo que le dicen.
El amor se convierte en obsesión cuando la otra persona ocupa el lugar más importante y casi el único en la escala de prioridades del sujeto,reconoce Jorge Castelló, psicólogo y autor del libro 'Dependencia emocional'.
Algo muy llamativo de estas personas, que puede ser también indicativo de este componente adictivo en la relación, es la necesidad de acceso constante del dependiente emocional hacia su pareja, intentando hacer todo tipo de actividades con la otra persona, llamando continuamente y controlándola a través de los mensajes de móvil, los que se interpreta como un acto de comprobación de que la pareja 'sigue ahí', como unida con un cordón umbilical imaginario.
Se puede decir que las personas dependientes se anulan y subordinan tanto a su pareja que sólo tienen ojos para la otra persona, "intentando agradarla continuamente por la gran sobrevaloración de ella que llevan a cabo", describe Castelló. Esto significa una equiparación de la adicción al amor con la dependencia emocional, una de las nuevas adicciones sin sustancias, según el psicólogo, que lleva a quien la padece a sentir, incluso, "síndrome de abstinencia ante la ausencia de la pareja y una necesidad imperiosa del otro a toda costa"
DESAHOGO
Por que me arrastro a tus pies,
porque me doy tanto a ti
y porque no pido nunca nada a cambio para mi.
Porque me quedo callado cuando me sabes herir,
con todos esos reproches que no merezco de ti.
Por que en la cama doy vueltas,
mientras tu finges dormir,
pero si quieres yo quiero y no consigo fingir.
Te has convertido en la punta que clava mis sentimientos,
te has convertido en la sombra mas triste de mis lamentos.
Pero resulta que yo, sin ti no se lo que hacer,
a veces me desahogo
me desespero por que.
Tu eres el grave problema que yo no se resolver
y acabo siempre en tus brazos cuando me quieres tener.
LOS DUELOS DUELEN (y vaya que duelen!)
El duelo es la reacción natural ante la pérdida de una persona o evento significativo. Se trata de una reacción principalmente emocional en forma de sufrimiento y aflicción, cuando el vínculo afectivo se rompe.
En el duelo el sujeto ha experimentado una pérdida real del objeto amado y en el proceso, que se prolonga un tiempo necesario para la elaboración de esta pérdida, este pierde el interés por el mundo exterior.
En varios casos, el duelo comienza a gestarse e inclusive a completarse cuando la relacion no ha terminado aun. Sucede cuando uno de los componentes sufre por amor, siente que le esta perdiendo al ser amad©, se da cuenta que no es correspondid©, valorad©, acompañad©, en la relacion. Como saberlo? Pues no se sufre cuando termina la relacion. Ya se sufrio antes. Es la manera perfecta en que muere el amor.
Convengamos entonces que el duelo se puede dar antes o despues de la ruptura.
ETAPAS DEL DUELO:
1. Negación: la negación nos permite amortiguar el dolor ante una noticia inesperada o impresionante; permite recobrarse. Es como un estado inicial de shock, puede darse gradualmente o drásticamente. Aquí encuadra la decepción. No podemos digerir lo que esta sucediendo.
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